Como sabrán, el pasado 12 de enero del 2010 en Haití se sintieron los efectos de un sismo de 7.0 grados. Este evento, en conjunto con las condiciones de las comunidades afectadas, estas ocasionando un desastre muy importante.
En estos momentos, la ayuda es muy importante, pero en una emergencia, los recursos son limitados, los tiempos de decisión cortos y se tiene que optimizar para poder ayudar a la mayor cantidad de gente afectada.
Todos queremos ayudar y muchas veces no pensamos que nuestra ayuda puede causar otro desastre o hacer que recursos se dediquen a atender esas donaciones en lugar de atender la emergencia real.
Casos de ayuda exótica hay muchos. En lo personal les comento que en los centros de acopio he recibido vestidos de novia, abrigos de piel (cuando la emergencia es por inundaciones en la costa), una caja de huevo (imaginen lo complicado de llevarla de Cuernavaca a Chiapas y que lleguen enteros), zapatos de 1 solo pie (se les olvido mandar el par). De la comida, mejor ni hablamos, hay tantas cosas que seguro llevaron lo que encontraron en la despensa que no les gusta, o que requieren una preparación muy sofisticada (o de plano dar comida a los damnificados que nunca en su vida han probado y después tener un refugio lleno de gente con diarrea). Y bueno para que le sigo. Además, todo eso hay que clasificarlo, empacarlo, transportarlo, y llevarlo a la zona afectada.
En resumen, no les quito las ganas de ayudar, al contrario, tratemos que esa ayuda sea lo más eficiente posible para poder ayudar a los que lo necesitan.
Una opción excelente, es la donación de dinero. Seguro tendrán desconfianza, pero si escogen una organización seria (y si que las hay) harán que su ayuda llegue de una mejor manera a los necesitados.
Les dejo un link a una iniciativa de varias Organizaciones internacionales que se llama Saber Donar y también otro link a una entrada en mi blog .en la que un amigo hizo un ejercicio sobre “Cuanto cuesta ayudar”. Denle una revisada y por favor sus comentarios.